Lost: Terry O'Quinn, un habitante más de Baltimore

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Cuando Terry O'Quinn no está interpretando al elusivo John Locke en la aclamada "Lost", podrías ver al anguloso y calvo actor comprando verduras en The Giant enfrente de los recintos feriales del estado de Maryland, comiendo huevos revueltos en Miss Shirley en el parque Roland, o jugando en los greens en el campo de golf Greystone en White Hall. Después de todo, es un habitante más de Maryland desde mediados de los 70. Y cuando "Lost" acabe de rodarse esta primavera, O'Quinn, de 57 años, volverá a su casa de Timonium con la que es su esposa desde hace 30 años, Lori. Pasará un tiempo con sus amigos y será un tío normal, al menos hasta su próximo proyecto. Aquí, en este artículo, podemos leer algunas declaraciones del actor, y de sus amigos y seres queridos, quienes nos hablan de cómo es en realidad. [Continúa tras el salto].

Hay rumores sobre otra serie de TV que emparejaría a O'Quinn con Michael Emerson, quien interpreta al nefasto Ben en "Lost". La nueva serie, en un posible escenario, mostraría a O'Quinn y Emerson como matones suburbanos que luchan con problemas familiares, de acuerdo a TV Guide.

Tiene sentido. Los dos actores tienen una profunda química en pantalla, a pesar de que O'Quinn no confirma detalles. "Tengo un par de planes. Es un secreto", dice el actor, que concedió una entrevista por teléfono durante el rodaje de la finale. "Tiene relación con la TV. Me encanta la televisión".

Incluso antes de que se emita la finale de "Lost" el 23 de mayo, un poco de pena se refleja en la voz de O'Quinn cuando habla sobre John Locke, el enigmático papel en el que ha vivido y respirado por seis años. Hay similaridades entre Locke y él mismo, dice.

"Está buscando algo en lo que creer. Es como yo en el sentido de que quiere ser apreciado", dice O'Quinn. "Es una amplificación de los deseos de todos".

Pero, ¿John Locke es bueno o malo?. "Sí". Dice O'Quinn con una risita. "Es la respuesta más honesta. Podría ser uno de los Others".

Para el momento de la llamada, O'Quinn no sabía lo que esperaba a su personaje. "No nos dicen nada... sólo estoy unos pocos episodios más adelante que vosotros", dice.

Cuando O'Quinn deja su popular personaje de TV, se introduce en la vida civil en Timonium sin el menor problema.

"Creo que tiene los pies en la tierra", dice su esposa Lori, una nativa de Reisterstown. Ella reconoce, sin embargo, que hay un periodo de ajuste cada vez que él regresa a Baltimore tras un tiempo bajo los focos. "Vuelve, y yo le digo, "Saca la basura. Recoge eso". Tengo que volver a ponerle en forma", bromea.

"Aún es aterradoramente guapo", dice Irene Lewis, directora artística de CenterStage. "Tiene cierta cualidad sexy".

Lewis dirigió a O'Quinn en obras de teatro en Baltimore y New England en su juventud. Ella menciona "Watch on the Rhine" ("Estuvo brillante en esa") y "The Glass Menagerie" ("Fue una especie de interpretación translúcida").

El atractivo de la actuación cruza generaciones, dice, revelando que su sobrina, de 22 años, universitaria, es una gran fan de "Lost" y sobre todo de O'Quinn. Cuando la estudiante le escribió un mail, él respondió. "Sólo es una persona. No deja que el estrellato le afecte", dice Lewis.

O'Quinn quita importancia a su magnetismo. "Josh [Holloway] y Evie [Evangeline Lilly], jóvenes y sexys, acaparan más atención", dice, modestamente.

Lewis y O'Quinn ha seguido siendo amigos durante los años. A ella le encantaría que él apareciese en una obra en CenterStage. "Le escribí y le dije, "Antes de que estemos en sillas de ruedas, ¿volverás?"", dice ella.

A O'Quinn también le gustaría reconectar con sus inicios en el teatro. "Sigo diciéndole a ella, a mí mismo, quiero volver a CenterStage", dice. "Pretendo hacerlo". Lewis tiene sus dudas "ahora que está bueno", dice.

Pero podría ser tentador. Después de todo, su actuación en Tartuffe en los 70 en el teatro de Baltimore cambió su vida de muchos kodos. Trajo a O'Quinn, un nativo de Michigan que actuaba en New York, al pueblo, y le acercó a conocer a su esposa.

Mientras estaba ahí, a O'Quinn, que había cambiado su nombre desde Quinn un tiempo antes, se le ofreció un papel en la película "Heaven's Gate" cuando dijo a un agente de casting que sabía montar a caballo. "Por supuesto, no sabía", dice O'Quinn, riendo. "Así que tuve que aprender".

Acabó en la granja Wood Gait al nordeste de Baltimore, donde su actual esposa Lori vivía con sus padres. Ella fue su profesora.

"Le ponía en un caballo, le ayudaba a colocarse, y aguantaba", recuerda Lori. "Fue genial enseñarle. Estaba muy determinado a aprender".

O'Quinn aprendió bien. Obtuvo el papel de Captain Minardi en "Heaven's Gate", un Western que contaba con grandes nombres como Kris Kristofferson, Christopher Walken, Jeff Bridges y John Hurt.

En la granja, Lori no estaba segura de qué pensar de tío que sería su marido - una figura teatral y casi afeminada subida en una silla de montar. "Tenía esta especie de barbita a lo Shakespeare", dice. "Era alto, delgado, pequeño".

Entonces, se enamoraron. Ella tenía 22, él 27. Hay una razón para que su relación dure tanto, dice Terry. "No ceder a los malos impulsos". No da más explicaciones.

Hoy, Terry y Lori son los padres de dos hijos en la veintena, Oliver y Hunter. Criaron a los chicos en Reisterstown antes de vender la casa hace 6 años para mudarse a Hawaii. Sus raíces de Baltimore siempre les hacen volver.

"Hemos vivido en 20 lugares, y siempre volvemos a Maryland", dice Lori. "La última vez dijimos, "Esto es, esta es nuestra conexión". Siempre estaremos conectados a Maryland". Terry concluye: "He adoptado Maryland como mi hogar".

Ha hecho un largo camino, literalmente y figurativamente, desde sus días en Newberry, MI, donde era uno de 11 hijos en una pequeña y unida familia católica irlandesa. El gusanillo de la actuación le mordió en el instituto, dice, tras ver "Romeo and Juliet" de Franco Zerefilli. Empezó a actuar en el teatro en la Universidad Central de Michigan, aunque no se graduó. "La universidad era un puente hacia donde yo iba", dice, sonando como John Locke.

Hoy en día, su fama le persigue.

"Cuando le conocí por primera vez, yo estaba un poco aprensivo", admire Doug Elseroad, su compañero de golf, que vive en Owings Mills. "Pero tiene los pies en la tierra, es discreto y nada presuntuoso".

Elseroad y su esposa Jane (quien fue a la escuela con Lori) a menudo pasan tiempo con los O'Quinns. Ellos visitaron a la pareja en Enero en su hogar en la costa norte de Hawaii mientras se rodaban los últimos episodios de "Lost". "Es realmente divertido", dice Jane. "Para mí sólo es Terry".

O'Quinn llevó a sus amigos de Baltimore al set y les presentó al cast de "Lost". "El cast nos hizo sentir cómodos", dice Jane. "Tuvimos la oportunidad de conocer a Sawyer, Josh. Es un chico muy, muy divertido, con una sonrisa de oro".

No fue la primera vez en que alguien de Baltimore visitó el set de "Lost". El año pasado, Duff Goldman— de Food Network's Ace of Cakes y Charm City Cakes— y su equipo de cocineros crearon un pastel isla con miniaturas de los personajes de "Lost" para celebrar el episodio 100. O'Quinn se perdió la fiesta porque estaba rodando en otro lado. Pero se guardó un recuerdo. "Tengo la pequeña figura de azucar de John Locke en mi nevera", dice.

De nuevo en casa, los O'Quinns y sus vecinos los Elseroad se reunen para ir al cine, jugar a juevos de mesa o escuchar a Terry tocar la guitarra. Él es un gran fan de Neil Young. Cuando salen en Baltimore, Terry es reconocido, dice Jane Elseroad.

Pero a O'Quinn no le importa. "Es agradable", dice. "He estado por aquí bastante tiempo. Digo mis bendiciones. Es señal de que lo estás haciendo bien".

Fuente: Baltimore Magazine

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1 comentario :

  1. Que sencillo es, da gusto ve que tenga los pies en la tierra... gracias por publicar esta nota.

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